Del ecommerce a la operación
Llevar pedidos y clientes al sistema de gestión, y devolver estados de pedido o stock a la tienda según el alcance acordado.
Un pedido, una consulta o un cambio de stock no debería obligarte a actualizar varias herramientas. Conectamos tus aplicaciones para que los datos lleguen al lugar correcto y puedas revisar lo que ocurre.
Revisamos qué información debe viajar, qué sistema la mantiene y cómo gestionar los casos que necesitan atención.
Una venta llega por la web o por correo y alguien vuelve a ingresarla en el sistema de gestión. La integración conecta esos pasos.
Si una solicitud se repite, hace falta reconocerla antes de crear otro registro. Definimos esa comprobación en el flujo.
Una actualización no llegó y nadie sabe dónde se detuvo. Dejamos registros de ejecución, alertas y una forma de revisar pendientes.
Stock, precios o estados se contradicen. Acordamos cuál es la fuente de cada dato y cuándo se actualizan las demás herramientas.
Una API permite que dos aplicaciones intercambien información. Elegimos conectores, automatización o desarrollo propio según tus sistemas y reglas.
Llevar pedidos y clientes al sistema de gestión, y devolver estados de pedido o stock a la tienda según el alcance acordado.
Registrar formularios y contactos en tu CRM, el sistema donde organizas clientes y oportunidades, con responsable y próximos pasos.
Conectar la lectura del correo con un agente de IA que extrae campos. Los datos se validan antes de enviarlos al sistema de destino.
Acordar formatos, campos obligatorios y fuente de cada dato. Preparar la actualización de tus bases de datos y aplicaciones.
Si una conexión falla, el flujo puede volver a intentar sin crear otra copia. Los casos que no se resuelven quedan para revisión.
Accesos limitados a lo necesario, registro de ejecuciones e instrucciones para operar el flujo. El mantenimiento se acuerda contigo.
Este ejemplo conceptual muestra cómo viaja la información entre sistemas. El flujo de tu proyecto se define con tus herramientas y reglas.
Un ejemplo de sincronización, recuperación ante errores y control de duplicados entre sistemas.
Explorar el trabajoDepende de si hay contrato de soporte. Con soporte, nosotros: monitoreamos, detectamos la ruptura y aplicamos el cambio. Sin soporte, la entrega cierra con la documentación y el traspaso, y una actualización posterior se cotiza como trabajo nuevo. Lo dejamos escrito antes de empezar.
Muchas veces sí, y lo decimos. Una plataforma de automatización resuelve bien flujos de volumen moderado con conectores existentes. Conviene código propio cuando el volumen, las reglas de transformación o los requisitos de auditoría superan lo que la plataforma soporta. La tecnología se elige después del alcance, no antes.
Una integración acotada entre dos sistemas con API documentada se mide en semanas. Lo que alarga los plazos casi nunca es el código: es conseguir credenciales, entender datos históricos inconsistentes y decidir qué sistema manda sobre cada campo.
Si tu operación depende de planillas, correos y tareas repetidas, convertimos ese proceso en una herramienta propia. Construimos los datos, las pantallas y las conexiones que tu equipo necesita para trabajar.
Construimos tiendas online, portales y aplicaciones web que ayudan a comprar, pedir una cotización o gestionar una tarea. Diseñamos el recorrido y conectamos pagos, datos y herramientas de tu operación.
Con el origen, el destino y un ejemplo del proceso podemos revisar los accesos, las reglas y el alcance de la integración.